El Siberian Husky es una raza nórdica, siempre alegre que se adapta fácilmente a vivir tanto en el campo como en la ciudad. Es un perro que puede ser un excelente compañero en actividades al aire libre o deporte.
Tienen una voluntad fuerte y al ser independiente necesitan una relación amistosa con su propietario, el que debe ser su amigo y su líder.
Ellos no son perros guardianes a pesar de que con su mirada y su ladrido puedan intimidar a los extraños.
Deben ser cariñosos con todos los miembros de la familia ya que se considera una raza amiga tanto de niños como de adultos.