Alimentación: El Husky principalmente debe ser alimentado con un alimento balanceado de buena calidad. En nuestro caso consumen EUKANUBA, ya que este alimento nos satisface en sus condiciones de salud y físicas. El Husky no consume gran cantidad de alimento es por eso que lo poco que come debe ser de la mejor calidad posible, para que este le permita mantenerse en buenas condiciones y sanos sin carencias de vitaminas o minerales.
Baños: El Husky debe acostumbrarse desde pequeño al cepillado y aseo constante así lo aceptaran sin problemas cuando ya sea adulto. El ideal es cepillarlo sobre una mesa con superficie antideslizante ya que esto permite el control total sobre el cachorro diferenciando el momento del juego con el momento de trabajo, evitando así que trate de arrancar.
Este trabajo debe hacerse constantemente, así se transformara en una rutina que el aceptara sin problemas, además es el momento ideal para aprovechar de cortar uñas y revisar oídos.
Es bueno realizar baños bastante seguidos, para que cuando llegue la época de muda, esta será relativamente corta ya que, gracias al cepillado constante, se le habrá sacado prácticamente todo el pelo muerto.
Ejercicio: A los Huskies les gusta mucho, ir en busca de objetos, esto no significa que los traiga de vuelta ya que no son perros cobradores.
También les gusta saltar y correr y salir de paseo. Los Huskies son perros que se caracterizan por su resistencia, es por esto que pueden haber recorrido grandes distancias y seguir con el animo para seguir corriendo.
El Husky necesita que su dueño sea su compañero, su amigo y su líder. Necesita tener a su dueño cerca, así aprenderá todo lo que el quiera con mucha paciencia y mucho cariño. Ellos son excelentes compañeros y saben demostrar su amor hacia las personas que ellos quieren. Son muy inteligentes y alertas lo que les permite aprender muchas cosas.